sábado, 15 de noviembre de 2014

La Mujer Caída

!Nunca insultes a una mujer caída !!
nadie sabe que peso la agobio ,
ni cuantas luchas soporto en la vida,
!Hasta que al fin cayo¡
¿Quien no ha visto mujeres sin aliento?
asirse con afán de la virtud ,
resistir del vicio el duro viento
con serena actitud ?
Gota de agua pendiente de una rama
que el viento agita y hace estremecer:
¡Perla que el caliz de la flor derrama ,
y que es lodo al caer !
.
Pero aun puede la gota peregrina
su perdida pureza recobrar,
y resurgir del polvo, cristalina,
y ante la luz brillar.
Dejad amar a la mujer caída,
porque todo recobra nueva vida
con la luz y el amor .
 Victor Hugo  Francia 1802-1885

domingo, 2 de noviembre de 2014

Balada de mis dos Abuelos ,

Sombras que solo yo veo,
me escoltan mis dos abuelos.
Lanza de punta de hueso,
tambor de cuero y madera .
-Mi abuelo negro -
Gorguera de cuello ancho
gris armadura guerrera
-mi abuelo blanco-!
Pies desnudo torso petreo...
los de mi negro.
pupilas de vidrio antártico ,
los de mi blanco !
África de selvas húmedas
y de gordos gongos sordos....
-¡Me muero¡-
(Dice mi abuelo negro)
Aguapuerta de Caimanes
verdes mañanas de cocos....
-¡Me canso!-
)Dice mi abuelo blanco)
Oh velas de amargo viento.
Galón ardiendo en oro....
-¡Me muero!-
(Dice mi abuelo negro)
-Oh costa de cuello virgen
engañadas de abalorios...
-¡Me canso¡-
(Dice mi abuelo blanco)
!Oh puro sol repujado
preso en el oro del trópico.
-¡Oh luna redonda y sencilla,
sobre el sueño de los monos.!
¡Que de barcos , que de barcos!
¡Que de negros , que de negros!
¡ Que largo fulgor de cañas¡
¡Que látigo el del negrero¡
Piedra de llanto y de sangre,
venas y ojos entreabiertos,
y madrugadas vacias.
Y atardeceres de ingenio,
y de una gran voz fuerte voz,
despedazado el silencio.
¡Que de barcos,
que de negros¡.
Sombras que solo yo veo ,
 me escoltan mis dos abuelos.
Don Federico me grita,
y Taita Facundo calla.
los dos en la noche sueñan ,
y andan y andan .
Yo lo junto
-¡Federico!-
-¡Facundo!. Los dos se abrazan .
Los dos suspiran.Las dos
fuertes cabezas alzan.
las dos del mismo tamaño,
gritan sueñan, lloran y cantan
-Sueñan, lloran, cantan-
Lloran , cantan .
¡Cantan!                        Nicolas Guillen


jueves, 30 de octubre de 2014

Claudicaciones

Así como se enloda y se envilece,
así como se baja y se denigra,
sin sentir el hundirse lentamente 
así también claudica sin pudores 
Cuanto mas se arregla este silencio 
y cuanto mas se achica la esperanza,
un poco menos pido cada día
y un poco mas de angustia voy sintiendo .
No pretendo ni tu boca ni tus manos ,
asi al tenerte ante todo mio ,
ni el escuchar tu voz ni el que me mires 
ni el que pienses en mi 
ni el que me nombres ,
Es solamente el hueco de tu hombro 
que me deje llorar sin preguntarme .
                   Memorias a mi hijo Oshum Torrelas Uruguay  

domingo, 21 de septiembre de 2014

Sol de América

Cerrada esta mi alcoba y yo viajando
por las playas del sueño donde pesco
antiguos mitos y alza una madrépora
su alma futura que escribirá libros .

(El hombre la cabeza desmedida ,
salta en los pararrayos pero añora
su limo blando donde el alma holgada
dejaba hacer al animal primero .)

Por su canal estrecho la mirilla
dejo filtrar minúscula una mano
del sol ardiente que sacude el sueño .

Crecido esta de luces por su llama
mi cuarto oscuro y golpeando afuera
en su cristal de fuego el Nuevo Mundo
                                                            Alfonsina Storni

domingo, 3 de agosto de 2014

El Puñal ( La Cautiva Fragmento)

(...)Silencio: ya el paso leve
por entre la hierva mueve ,
como quien busca y no atina ,
y temerosa camina
por ser viste y tropezar
una mujer ; en la diestra
un puñal sangriento muestra
Sus largos cabellos flotan
desgreñados, y denotan de su animo el batallar .
Ella va . Toda es oídos ;
sobre salvajes dormidos
va pasando;escucha,mira,
se para, apenas respira,
y vuelve de nuevo andar,
Ella marcha y sus miradas
vagan en torno azoradas
cual si creyeren ilusas
en la tiniebla confusas
mil espectros divisar .
Ella va y aun de su sombra ,
como el criminal, se asombra ;
alza , e inclina la cabeza ;
pero en un cráneo tropieza
y queda al punto mortal.
Un cuerpo gruñe y resuella ,
y se revuelve...,mas ella
cobra espíritu y coraje
y en el pecho del salvaje
clava el agudo puñal.
Indio dormido expira ,
y ella veloz retira
de allí y anda con mas tino
arrostrando del destino
la rigurosa crueldad .
                         Esteban Echeverria (1805-1851)
.